
Boleto al Trabajo: Inclusión Bajo tu Control
Por: Ernesto D. Maisonet Soler, MA., BPA&O
Probablemente usted sea un beneficiario del Seguro Social por Incapacidad y le llegó una notificación de la Administración de Seguro Social, una tarjeta o cartoncito que dice Boleto al Empleo, y acompañado de esto, una notificación con unos números de teléfonos donde puede buscar información. Usted quizás se sorprenderá y se preguntará y ahora ¿qué hago?
La Ley de Boleto al Trabajo fue firmada por el Presidente Bill Clinton hace unos 4 años, tomó vigencia en nuestra Isla en noviembre del 2003. Esta fue creada, con el fin de buscar alternativas al beneficiario del Seguro Social por Incapacidad (SSI), abriendo una ventana para aquellas personas que voluntariamente le interese considerar o quisieran volver a integrarse al mundo laboral. Buscando la oportunidad de mejorar sus ingresos que quizás no le son suficientes, y recobrar los beneficios que un empleo puede traer a la persona en el ámbito económico, psicológico, de recursos y opciones.
Entre los beneficios que esta Ley trae se mencionan; el que brinda servicios vocacionales y rehabilitativos, detiene las revisiones médicas periódicas de los beneficiarios, le añade una extensión a la cubierta de Medicare, no pese a si la persona se encuentra trabajando. También, propone la reinstalación del cheque de SSI de manera casi inmediata en caso de que dentro del periodo reglamentario el individuo no pudiera continuar trabajando, entre otras.
Existen varias razones por las cuales quien reciba el Boleto le sea inconveniente y deba reconsiderar éste la alternativa primaria. Me refiero por ejemplo, a si la persona tuviese otros beneficios de incapacidad laboral alternos a los del Seguro Social por Incapacidad, como los del Fondo del Seguro del Estado u otras agencias gubernamentales federales o locales y patronos privados que brindan seguro por incapacidad laboral, estos ingresos pudieran verse afectados, ya que no trabajan integradamente. Otra de las razones que pudiera ser de peso, por las implicaciones que pudiera traer, son las mesadas que los hijos menores de las personas beneficiarias por el SSI reciben.
Existen las barreras de infraestructura y las actitudinales, que manan de una sociedad que aun no se ha dado cuenta plenamente, de que hay un sector de la población con necesidades especiales y que no necesita de leyes que en ocasiones quedan en el vacío sino es más bien el “darse cuenta” de su co-existencia. Elementos de servicios como la transportación adaptada, asistencia personal, accesibilidad con seguridad y libertad y otros servicios de naturaleza rehabilitativa son el pilar para que leyes como ésta puedan ostentarse en su mayor esplendor.
Estas implicaciones resultan imprescindibles reconocerlas para poder tomar la decisión que mejor nos abra las puertas hacia un futuro productivo. Entonces, algo importante que debe saber el beneficiario de SSI es que si bien esta Ley le da la oportunidad de volver a integrarse al mundo laboral y recuperar lo que quizás una vez le trajo tantas recompensas o iniciar una nueva experiencia que le traerá satisfacciones. También debe de considerar estos otros elementos integrales que son intrínsecos para obtener el desarrollo laboral que por ley nos corresponde.
Para más información puede comunicarse con el Movimiento para el Alcance de Vida Independiente al Proyecto de Planificación y Beneficio del Caribe o Intercesión Legal al 787-758-7901.